Isaac García – En los barrotes de la injusticia

El error de Betty Grossi

Tiene más de un año presa luego de que José Pérez Venta la vinculara con acciones desestabilizadoras contra el gobierno. El hijo de la presa política, Isaac García, afirmó que fue escogida “a dedo”

Isaac González \@Sasamendoz

Video: Luis Daza \@Bienfresco

En 2015 Betty Grossi cometió un terrible error, uno que la alejaría de su familia y de su libertad.

En eso momento no le pasó por la cabeza que le estaba prestando su apartamento a un asesino: José Pérez Venta, quien la acusó de ser financista de actividades desestabilizadoras contra el gobierno de Nicolás Maduro.

Pérez Venta asesinó y descuartizó, junto a Samuel Angulo, a Liana Hergueta el 6 de agosto de 2015. El crimen lo cometieron en la vivienda de Grossi. Los restos de la mujer los abandonaron en el interior de su automóvil en la calle principal de Los Manolos, en la urbanización Las Palmas.

De acuerdo con Gustavo González López, en ese momento ministro de Interior y Justicia, Hergueta había sido presuntamente estafada por Carlos Trejo, lo cual había sido denunciado por la víctima a través de las redes sociales.

González López explicó que Pérez Venta fue contratado para llevar a cabo el homicidio, en complicidad con Samuel José Angulo. El funcionario también mostró imágenes en las que se ven Trejo y Pérez Venta con líderes de la oposición, en especial de Voluntad Popular.

Sin embargo, el parlamentario Freddy Guevara aseguró que Pérez Venta no pertenecía al partido.

A partir de ese momento comenzó la pesadilla de Betty Grossi, que antes de ser encarcelada era artista plástico, profesora de bachillerato y catequista. El 19 de agosto el diputado Diosdado Cabello mostró un video en el que Pérez Venta afirma que Grossi estaba de acuerdo con “financiar las guarimbas”.

Betty Grossi, acusada arbitrariamente de financiamiento al terrorismo.

El 17 de agosto la maestra fue detenida por funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin). Pasó una semana aislada en un cuarto sin baño, poca comida y con aire acondicionado a máxima potencia.

Después estuvo tres meses sin contacto con nadie.

“No supimos nada de ella. No nos decían dónde estaba. Hasta que la localizamos. Después de 3 meses fue que nos dejaron verla”, contó Isaac García, el hijo de 20 años de Grossi.

“Ella fue escogida a dedo y acusada de financiamiento al terrorismo. El Sebin fue a buscarla a su casa para que ofreciera unas declaraciones de un caso. Le dijeron que en la tarde volvería a su casa. Hoy tiene un año y nueve meses presa”, agregó el joven.

Aunque no fue sometida a torturas, Grossi pasó un año en una celda del Helicoide muy pequeña con 30 presas comunes, así que asumió una huelga de hambre de dos semanas para que la cambiaran de lugar. La medida surtió efecto y la trasladaron a un calabozo junto a Andrea González, otra presa política.

El juicio de la artista plástico se encuentra detenido actualmente. Isaac García afirmó que la han llevado tres veces este año a tribunales pero no han despachado.

Mientras tanto, el otro hijo de Grossi, de 13 años de edad, no ha podido verla desde que fue apresada. Además, la madre de la profesora de bachillerato se ha visto afectada por el arresto, pues es diabética y ciega, y depende de su hija para sobrevivir.

Isaac García señaló que su vida cambió drásticamente desde la aprehensión de su madre: “Ha sido difícil porque eres un chamo. Te cuida tu mamá y ahora uno tiene que cuidarla a ella. Yo soy el que le lleva comida, estoy pendiente de ella, de llevarle sus cosas. Es realmente difícil. Soy estudiante en la Simón Bolívar y realmente es complicado mantener el ritmo de no dejar los estudios y poder sacar adelante esto”.